Un comienzo fulminante de los neerlandeses en un Kansas City lluvioso

La lluvia cayó sobre el Arrowhead Stadium desde el primer minuto, pero fueron los Países Bajos quienes inundaron de goles a Túnez. Ya en el minuto 3, Denzel Dumfries puso un centro desde la derecha y el capitán tunecino Ellyes Skhiri, al intentar despejar, mandó el balón a su propia portería. Fue el autogol número doce del torneo, igualando el récord histórico de cualquier Mundial. Cuatro minutos más tarde, Virgil van Dijk cabeceó un tiro libre de Tijjani Reijnders y Brian Brobbey, atento en el área, no falló para anotar su tercer gol del torneo. A los siete minutos de juego, los neerlandeses ya ganaban 2-0.

Túnez reacciona, pero los neerlandeses tienen respuesta

Tras el descanso, Túnez mejoró notablemente y en el minuto 54 logró acortar distancias: Hazem Mastouri cabeceó un córner de Hannibal Mejbri para anotar su primer gol en un Mundial. La alegría duró poco. Apenas ocho minutos después, en el minuto 62, Jan Paul van Hecke cabeceó otro córner de Reijnders, y el balón cambió de trayectoria al desviarse en Anis Slimane antes de entrar en la portería. Túnez ya no tuvo respuesta.

Estadísticas y consecuencias

Túnez disparó 10 veces, con cuatro tiros al arco, mientras que los Países Bajos acumularon 20 disparos, siete de ellos a puerta. Con el triunfo 3-1, los neerlandeses cerraron la fase de grupos con siete puntos, terminaron primeros del Grupo F y se medirán con Marruecos en los dieciseisavos de final en Monterrey. Para Túnez, el torneo termina de forma dolorosa: sin un solo punto y con doce goles recibidos en tres partidos. Tras la derrota inicial 1-5 ante Suecia, el equipo destituyó al entrenador Sabri Lamouchi y contrató al experimentado francés Herve Renard, aunque ni él pudo revertir el rumbo del equipo en el Mundial.