Drama en la capital andaluza
Desde el primer pitido, el partido en el Ramón Sánchez-Pizjuán no salió como esperaban los visitantes madrileños. El Sevilla, impulsado por el fervor de su afición, impuso condiciones muy exigentes desde el inicio. Isaac Romero abrió el marcador en el minuto 12 tras una falta de comunicación entre Jan Oblak y sus defensores en un saque de falta. El Atlético intentó responder, pero sus ataques eran predecibles y fácilmente leídos por la bien organizada defensa local.
Aunque Samuel Lino devolvió la esperanza a los aficionados del Atleti al inicio de la segunda mitad igualando el marcador, la última palabra fue del Sevilla. En el minuto 89, Lucas Ocampos aprovechó el desorden en el área y disparó con fuerza al palo largo para establecer el 2:1 definitivo. La derrota es especialmente dolorosa porque el Atlético cayó al cuarto puesto, perdiendo el contacto directo con un Villarreal que se escapa por arriba.
Problemas mentales y físicos
Muchos expertos señalan que el Atlético está pagando el peaje de una temporada europea muy intensa. Un equipo que era sinónimo de defensa de hierro ya ha encajado más goles en liga esta temporada que en todo el curso anterior. Diego Simeone afronta el difícil reto de reconstruir la moral del grupo antes de los decisivos duelos de Champions League, donde el margen de error ya no existe.