Un comienzo difícil para una Bélgica que no convencía

Tras dos empates sin brillo en sus primeros partidos de grupo, Bélgica necesitaba ganar para asegurar su pase. El primer tiempo en Vancouver fue dominado por los Diablos Rojos, aunque sin goles al principio: una revisión del VAR anuló un penal por mano de Finn Surman, al considerar que la posición de su brazo era natural. Bélgica por fin abrió el marcador en el minuto 28, cuando el balón rebotó en el travesaño tras un tumulto en el área después de un córner y entró tras tocar en Leandro Trossard.

Trossard, De Bruyne y Lukaku toman el control

Al inicio del segundo tiempo, en el minuto 50, Trossard anotó el segundo tras aprovechar un rechace de un defensor neozelandés. Dieciséis minutos después, Kevin De Bruyne sacó un derechazo desde fuera del área para el 3-0, tras una jugada generada por una arrancada de Trossard. Nueva Zelanda respondió en el minuto 84 con un gol de Elijah Just, su tercero en el torneo. Bélgica restableció de inmediato la diferencia de tres goles cuando Romelu Lukaku cabeceó para anotar su sexto gol en Mundiales, superando a Marc Wilmots como máximo goleador histórico de Bélgica en la competición. En el tiempo añadido, Lukaku asistió a Alexis Saelemaekers para el 5-1 definitivo.

Bélgica lidera el grupo, termina el Mundial de Nueva Zelanda

El triunfo, que coincidió con el empate entre Egipto e Irán en el partido paralelo, le dio a Bélgica el primer puesto del Grupo G. Los Diablos Rojos se enfrentarán el miércoles en Seattle a uno de los mejores terceros en los dieciseisavos de final. Para Nueva Zelanda, que necesitaba ganar para avanzar, el torneo termina en la fase de grupos.