Goles tempranos y un penal atajado
El partido en Seattle arrancó a toda velocidad. En el minuto 5, Mahmoud Saber aprovechó que el arquero iraní Alireza Beiranvand solo pudo desviar un remate de Mohamed Salah hacia su propio camino, y empujó el balón entre las piernas del portero para adelantar a Egipto. Irán respondió con un penal en el minuto 10 tras una falta de Mohamed Abdelmonem sobre Mehdi Taremi, pero el disparo del capitán iraní fue flojo y el arquero egipcio Mostafa Shobeir lo atajó. Cuatro minutos más tarde, Ramin Rezaeian empató el marcador con un remate desde ángulo cerrado, después de que Shobeir ya había detenido un disparo de Milad Mohammadi.
Un final dramático en Seattle
Ambos equipos tuvieron ocasiones para llevarse la victoria sobre el final. Taremi cabeceó al poste desde cerca en el minuto 89. En el tiempo añadido, parecía que Irán se había llevado el triunfo cuando Shoja Khalilzadeh empujó el balón tras un fallo de Shobeir en un centro, pero el VAR anuló el gol por fuera de juego, ante la desolación de los aficionados iraníes. Poco después, Saeid Ezatolahi estrelló el balón en el travesaño tras un córner en los últimos segundos del partido.
Un avance histórico para Egipto, espera incierta para Irán
El empate 1-1 le permitió a Egipto alcanzar la fase eliminatoria de un Mundial por primera vez en su historia, terminando segundo en el Grupo G detrás de Bélgica. Se enfrentarán a Australia en Arlington en los dieciseisavos de final. Para Irán, sus chances de avanzar como uno de los mejores terceros dependen ahora de los resultados de otros grupos, aunque terminaron la fase de grupos sin perder.